webspace hosting reseller hosting|             | blog| forum| dating| free hosting| openhost| report abuse
Internet Fax To Email - Unlimited

Unlimited Faxes, No Fees, Dedicated Phone Number

Free Website Templates
 

Recomienda esta web a un amigo.
Escribe su email

 

 


El concierto para violín y orquesta op.77 de J. Brahms
           

    Cuando Brahms compone este concierto, relee y estudia la Chacona en re menor de J.S. Bach, que admira extraordinariamente, y curioso por saber lo que pensará el querido y fiel Joachim, cuando termina la composición le envía la partitura pidiéndole con humildad, o más bien con confianza, su opinión sobre lo que está al alcance de un violinista y sobre lo que está menos o no está... Bello ejemplo de complicidad y colaboración entre compositor y el instrumentista.
   "En el estado actual, es intocable..." declara Joachim. Las discusiones comienzan, uno aconsejando y otro corrigiendo, pero ambos creyendo en la amistad y en el talento de su opositor. El concierto, reescrito, corregido, está dispuesto al fin, dedicado, desde luego, a Joachim, "puesto que tú eres más o menos responsable de la parte de violín". La parte de la orquesta es predominante. No se trata de una obra destinada a resaltar el mérito de un solista, pero la parte instrumental en sí es tan peligrosa que algunos han hecho de ella un caballo de batalla para afirmar su maestría técnica más que su generosidad y espíritu.
    Que se llame Concierto para violín o que lo llamen irónicamente Sinfonía con violín ( Klemperer decía después de un concierto: " he ofrecido una sinfonía "), la obra no siempre ha sido comprendida por los instrumentistas. De la violenta crítica de Edouar Lalo, se hacía eco Pablo de Sarasate al decir que no lo tocaría jamás: " ¿Creen ustedes que puedo mantenerme sobre el estrado con el violín en la mano, mientras el oboe toca la única melodía de toda la obra?".
   En realidad , el violín de la opus 77 utiliza el virtuosismo no para deslumbrar y asombrar, sino para producir por sí solo una polifonía.
   El 1 de enero de 1879 en Leipzig, Brahms está en su pupitre de director y Joachim es el violinista... En el programa, Brahms ha querido añadir como homenaje la Chacona de Bach a fin de que nadie se engañe sobre sus intenciones y sobre el espíritu que ha presidido la elaboración de su op.77.
   Temía lo peor, pues la ciudad siempre ha tenido para él unos sentimientos hostiles... Pero ¿es Joachim? ¿es Brahms?  Un triunfo... El solista ha tocado con fervor y se dice del concierto que se puede codear con las obras maestras del género, las de Beethoven o Mendelssohn. La prensa no escatima los elogios.
   Pronto obtiene el mismo éxito en Budapest y, sobre todo, en Viena, donde un crítico se asombra de haber oído por primera vez un "Concierto contra el violín"... Brahms observa "Joachim toca cada vez mejor" y le escribe con su poquillo de celos: "Los músicos prefieren oírte más que tocar mi música..." Pero la verdad es que Joachim se identifica con la partitura y la paseara de éxito en éxito por todas las ciudades de Europa. Tanto más cuanto sonpocos los violinistas que por entonces se atreven a tocarla.

                                            Yves y Ada Rémy (biografía de J. Brahms)