Szering habla de Kreisler 
Fritz Kreisler es junto a Niccolo Paganini uno de los violinistas
más grandes que el mundo ha conocido. Como Paganini,
compuso prolíficamente para su instrumento, pero
así como el italiano gozó desarrollando una
melodía en variaciones que eran brillantes y diabólicamente
difíciles, Kreisler evitó el virtuosismo como
fin. Sus trancripciones y sus composiciones originales expresan
el encanto y el genio de una personalidad musical notable.
A cada una de sus composiciones, Kreisler aportó
una combinación de sensibilidad extraordinaria y
un enfoque fresco y personal de tocar el violín.
Sus interpretaciones de Bach, Beethoven, Mozart, Mendelssohn,
Schumann, y Brahms estarán siempre entre las mas
relevantes, y la grandeza que dio al repertorio menor será
siempre una revelación. Sus golpes de arco tuvieron
una variedad interminable de matices, tanto en las melodías
más suaves como en pasajes de la fuerza explosiva.
La belleza expresiva e intensidad rítmica era presente
en todos sus tempos. La mano izquierda de Kreisler produjo
el vibrato más hermoso que yo he oído jamás,
consiguiendo todos los colores que él deseó.
En pasajes melódicos, los cambios de posición
se alcanzaron con el arte y la delicadeza suprema. Pero
sobre todo, Kreisler tocó con una sencillez y una
sinceridad compulsiva. 
Como hombre, Kreisler combinó las calidades de un
erudito y un poeta. Su biblioteca privada era uno del más
refinadas del mundo. Estaba íntimamente familiarizado
con los libros de poetas y filósofos. Podía
leer en muchos idiomas, antiguo y moderno.
Y, a diferencia de la mayor parte de sus músicos
prójimos, se interesó apasionadamente en la
ciencia. Mas Kreisler era un hombre sencillo, generoso y
alegre; él tuvo el obsequio raro de ser feliz y hacer
a otras personas felices; y su encanto era extraordinario,
el encanto vienés de su nacimiento, siempre presente
en su manera de tocar y en sus composiciones, un encanto
que nos transmitió a todos los que le oímos.
Tal era el gran Kreisler. Sea en una danza, una cadencia,
una meditación, o una oración, nosotros siempre
estaremos inspirados por su legado musical.
Henryk
Szeryng